Características clínicas de la alfa manosidosis1

La aparición y tipo de los síntomas depende de la gravedad de la enfermedad. Las características destacadas de la alfa manosidosis se detallan a continuación.

Principales características de la alfa manosidosis2

Malattia di Hurler

Rasgos faciales

Varios rasgos faciales son característicos de la alfa manosidosis. Los rasgos faciales pueden ser sutiles, hasta el punto de que pueden pasar inadvertidos para un observador sin experiencia5B. Sin embargo, independientemente de la raza y de la base genética, todos los pacientes presentan un cierto nivel de rasgos toscos de tipo Hurler. La cabeza suele ser grande y con una frente prominente, cejas redondeadas, puente nasal plano, macroglosia, dientes muy separados y prognatismo. El cuello de los pacientes suele ser corto6C. En función de la gravedad, algunos pacientes desarrollan hidrocefalia en el primer año de vida7C.

Descripción

Típicamente una cabeza grande con frente prominente, cejas redondeadas, puente nasal plano, macroglosia, dientes muy separados y prognatismo2B El cuello suele ser muy corto


Notas

Los rasgos faciales pueden ser sutiles y difíciles de distinguir2B

Anomalías óseas

Anomalie Scheletriche

La enfermedad en los huesos varía desde una osteopenia asintomática hasta lesiones líticas o escleróticas focales y osteonecrosis8B. El 90 % de los pacientes presenta signos clínicos o radiográficos de disostosis múltiple entre leve y moderada. Los rayos X convencionales pueden revelar un calvario grueso, una configuración ovoide, un aplanamiento y deformidad en forma de gancho de los cuerpos vertebrales, una hipoplasia de las porciones inferiores del ilion y una ligera expansión de los huesos tubulares cortos de las manos. Las anomalías más frecuentes son la escoliosis y la deformación del esternón, que están presentes en el nacimiento9B. El genu valgo también es común y contribuye a la alteración del modo de andar. De manera similar a la misma complicación en la enfermedad de Gaucher, el genu valgo puede tratarse con artrodesis epifisaria a una edad temprana antes de que se cierre la lineación epifisaria de la rodilla10B. Con el tiempo, los supervivientes a largo plazo de la enfermedad, entre el segundo y el cuarto decenio de vida, pueden desarrollar poliartropatía destructiva, especialmente coxartrosis y gonartrosis8B. Muchas de las anomalías óseas son tan graves que resultan necesarias correcciones ortopédicas.

Descripción

Las anomalías más frecuentes son la escoliosis y la deformación del esternón2C


Notas

En el 90 % de los pacientes hay presentes signos clínicos o radiográficos de disostosis múltiple entre leve y moderada2C Entre los veinte y los cuarenta años, los pacientes pueden desarrollar poliartropatía destructiva, especialmente coxartrosis, pero también gonartrosis3C

Problemas auditivos

En la mayoría de las personas, la enfermedad hace aparición en la infancia temprana8B. De hecho, la pérdida de audición neurosensorial moderada o grave es inevitable. En muchas, si no en la mayoría de las personas, la pérdida de audición es en parte conductiva y en parte neurosensorial9B. El déficit auditivo suele empeorar por otitis o acumulaciones de líquido en el oído medio, con lo que se añade un componente mecánico a la discapacidad auditiva. De no tratarse en la infancia temprana, la pérdida de audición acarreará problemas en las funciones mentales y del habla10B.

Descripción

Pérdida inevitable de audición neurosensorial moderada o grave2D


Notas

Empeoramiento habitual por otitis o acumulaciones de líquido en el oído medio, que añade un componente mecánico al déficit auditivo2D

Cambios oculares

La hipermetropía, miopía o un ligero estrabismo se consideran comunes14B. Los cambios lenticulares, las opacidades superficiales de la córnea y el desenfoque papilar parecen ser raros, pero se han registrado14B. La mayor parte de los hallazgos oftalmológicos pueden corregirse.

Descripción

Un ligero estrabismo es habitual2E


Notas

La hipermetropía es más frecuente que la miopía2E

Trastornos mentales

Retraso mental

El desarrollo psicomotor temprano puede parecer normal, pero la discapacidad intelectual está presente en todos los pacientes15B. Las personas en las que la enfermedad aparece en la edad adulta suelen tener una discapacidad intelectual leve o moderada, con un coeficiente intelectual de 60-80. En muchos pacientes, el primer síntoma suele ser un retraso en el desarrollo motor o del habla o facultades mentales en declive en décadas posteriores16B. La medida del rendimiento intelectual total es compleja, y se ha observado que los pacientes suelen tener mejores puntuaciones en pruebas no verbales16B. Los pacientes tardan en empezar a hablar (a veces incluso a los veinte años)16X, su vocabulario es limitado y su pronunciación, difícil de entender, lo que puede ser consecuencia de la pérdida de audición congénita o de aparición tardía.

Descripción

Casi todos los pacientes muestran un cierto nivel de retraso mental4F Retraso en el desarrollo del habla2F


Notas

El primer síntoma puede ser un retraso en el desarrollo del habla o las funciones motoras o mentales4F Todos los pacientes tienen en general un retraso mental leve o moderado, con un declive conforme avanzan los años2F Hay una variación considerable en la progresión clínica3F


Síntomas psiquiátricos

El 25 % o más de las personas con alfa manosidosis puede estar afectado por síntomas psiquiátricos distintos de la discapacidad intelectual17B. La aparición suele darse al final de la pubertad o inicio de la adolescencia. En los pacientes con retraso mental, los síntomas psiquiátricos forman parte de una imagen clínica más difusa, con signos neurológicos sistémicos, cognitivos o motores. Puede estar presente con ataques agudos y recurrentes de confusión, a veces con ansiedad, depresiones o alucinaciones18B. Los periodos de psicosis suelen durar entre tres y doce semanas, van seguidos de un largo periodo de hipersomnia y pueden estar acompañados de pérdida de habilidades, como dificultades en el habla e incapacidad para leer19B. Las causas orgánicas de los síntomas psiquiátricos no están claras19B.

Descripción

Los síntomas psiquiátricos están presentes en más del 25 % de los pacientes, y normalmente aparecen en la adolescencia o en la edad adulta temprana2H


Notas

Forman parte de una imagen clínica más difusa, con indicios neurológicos, cognitivos o motores sistémicos2H Pueden presentarse con ataques agudos y recurrentes de confusión, a veces con ansiedad, depresiones o alucinaciones2H Los periodos de psicosis suelen durar entre tres y doce semanas, y van seguidos de un largo periodo de hipersomnia y a veces pérdida de habilidades2H


Alteraciones de las funciones motoras

La ataxia es la alteración motriz más característica y específica20B. El desarrollo de las funciones motoras en los pacientes afectados suele ser lento en general, y los niños parecen torpes21B. Esto está causado por una combinación de factores, como debilidad muscular, anomalías articulares y ataxia debido a la atrofia y a la desmielinización cerebrales. Por este motivo, los niños afectados aprenden a andar más tarde de lo normal22B. Además de las anomalías articulares y la miopatía metabólica, la enfermedad afecta a áreas del cerebro que son responsables de las funciones motoras finas y la coordinación muscular23B. La hipotonía muscular es habitual. También se ha registrado paraplejía espástica, pero, en general, no se observan espasticidad, rigidez ni discinesia. El deterioro de las funciones motoras es progresivo por naturaleza, con un empeoramiento gradual en la segunda y tercera década de vida24B. Sin embargo, puede haber una variación considerable en la progresión clínica.

Descripción

El desarrollo de la función motora suele ser lento en general2G


Notas

Torpeza causada por debilidad muscular, anomalías articulares y ataxia debida a atrofia y desmielinización cerebrales2G Deterioro progresivo, con empeoramiento gradual en la segunda y tercera década de vida2G

Inmunodeficiencia y autoinmunidad

Los pacientes con alfa manosidosis padecen infecciones recurrentes, especialmente durante la primera década de vida25B. El análisis del funcionamiento inmunológico humoral y celular ha demostrado que los niveles de anticuerpos posteriores a la inmunización son inferiores en pacientes con alfa manosidosis, lo que demuestra una menor capacidad de producción de anticuerpos específicos después de la presentación del antígeno. Aunque las infecciones generan mecanismos compensatorios en los leucocitos para mejorar la fagocitosis, estos mecanismos son inadecuados debido a los agentes inducidos por la enfermedad que bloquean los fagocitos en el plasma o a la falta de anticuerpos específicos26B. Además, los leucocitos tienen una menor capacidad de eliminación intracelular, lo que puede contribuir a los resultados a menudo graves de las infecciones bacterianas26B. En la alfa manosidosis hay mayores niveles de oligosacáridos en el plasma27B. Los oligomanósidos con cinco y seis residuos de manosa enlazan con los receptores de interleucina 2 (IL-2) y alteran las respuestas dependientes de la IL-2. Puesto que la IL-2 activa los linfocitos T y B y las células NK, puede plantearse la hipótesis de que el bloqueo de este receptor es responsable de la inmunodeficiencia presente en la alfa manosidosis.

Descripción

Los pacientes sufren infecciones recurrentes, especialmente en la primera década de vida2I


Notas

El bloqueo del receptor IL-2 puede estar implicado2I

Complicaciones renales y cardiacas

No suelen encontrarse complicaciones cardiacas y renales28B. Se ha documentado un solo caso de insuficiencia renal terminal, que se trató con un trasplante de riñón29. En algunos casos se ha observado un soplo en el corazón, pero no se ha documentado ninguna enfermedad cardiaca manifiesta28B.

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